jueves, 26 de enero de 2012

PROMÉTEME...

- Las gaviotas -dijo buscándolas con la mirada-. Ellas son libres desde que nacen, pero nosotros tenemos que luchar.
Ramón respiraba trabajosamente y Joan sollozó.
- Prométeme que serás libre.
- Lo prometo.

miércoles, 25 de enero de 2012

TAL DÍA COMO HOY

El año pasado, tal día como hoy, discutíamos sobre el "poder" de soplar una vela y pedir un deseo.
Hace dos años, tal día como hoy, probaba mi primera patata "sorpresa", mientras a ti se te desencajaba la mandíbula de tanto reírte.
Hace tres años, tal día como hoy, estaba echándote de menos, contando las horas que quedaban para que, días después, pudiera verte soplar las velas.
Hace cuatro años, tal día como hoy, apenas sabía de tu existencia. No hubiese sido capaz de imaginarme que este mismo día, los cuatro años siguientes, fueran a ser de esas fechas que se marcan en el calendario con una X bien grande.

De momento no me hace falta mas. No voy a pensar qué estaré haciendo, tal día como hoy, el año que viene.
Así que sopla tu vela, pide un nuevo deseo, y nunca dejes de luchar por él. Por ninguno de ellos.

PAJARICO

No sé qué me pasa, que hoy no me saco esta canción de la cabeza...


...

lunes, 23 de enero de 2012

EL TIEMPO

El tiempo que no se pierde, que siempre es presente, que es el terciopelo de la muerte, que no se puede conceder que es concedido.
Tiempo que va, que viene, que sí, que no, que campa y llueve en tu corazón, y el tiempo que quiere tener razón. 
El tiempo que no es más que el tiempo que se va en las caladas de mi pobre corazón. 
El tiempo que no es más que una excepción vital en el silencio de tu pobre corazón.


viernes, 20 de enero de 2012

DE PERSONAS Y MÁSCARAS. FUNCIONES TEATRALES.

La palabra persona proviene del término griego "prósopon" y hacía referencia a las máscaras que utilizaban los actores en las representaciones teatrales. Generalmente, estas máscaras estaban en concordancia con los papeles o roles que representaba cada actor. Por tanto, el término "persona" se asocia al papel que cada uno desempeñamos en nuestra vida, por el cual nos identificamos a nosotros mismos y nos identifican los demás.

Ahora bien, ¿qué ocurre con aquellas personas que, a lo largo de la función, resultan tener una máscara de repuesto, un papel alternativo? Todos tenemos una máscara más vulnerable, más cercana y más real, aquella que deja ver las cicatrices y las imperfecciones de cada uno; pero también tenemos otra que trata de tapar las carencias de la primera, la que hace que la trama se complique cada vez más. Hay personas que las combinan, encuentran el equilibro entre la bulneravilidad y la fortaleza, no necesitan ir cambiando de máscara, no necesitan ensayos. Otras, sin embargo, no dejan de cambiarlas ante ciertas situaciones, resultando contradictorias, destacando la necesidad de hacer múltiples ensayos para tratar de combinarlas, de encontrar ese equilibrio.

"¿Has tenido alguna vez el papel principal en una función, un solo en un recital? Todos los ojos sobre ti, esperando que hagas lo que han venido a ver. Sintiendo la increíble presión de actuar. Practicaremos y practicaremos hasta el momento en que salga bien. Desafortunadamente, cada día de nuestra vida forma parte de la función. Parece que incluso cuando tenemos la oportunidad de practicar y hacer ensayos... nunca estamos preparados para los grandes momentos de la vida."

miércoles, 18 de enero de 2012

CÓMO HEMOS CAMBIADO

Ayer hablaba con la amiga más longeva que tengo. La conocí en preescolar, fué mi compañera de pupitre durante prácticamente toda primaria, y seguimos en la misma clase hasta que en 4º de la ESO ella eligió ciencias y yo letras. Pero aún así, seguía estando en la clase de al lado. Después pasó a estar en la universidad de enfrente, y ahora las dos hacemos por escribirnos y quedar de vez en cuando. Ayer hablabamos de los cambios, los que realmente llegaron a nuestras vidas de la mano de los 18. Al principio fueron geniales, después, no tanto. Las dos estuvimos de acuerdo en que lo más difícil de asumir fue el hecho de que todo (y todos) fuese(mos) reemplazable(s). Hablabamos de viejos amigos, viejas peleas, lugares en los que pasábamos la vida y que hacía años que no habíamos vuelto a visitar. Hablabamos mientras dabamos un paseo. Un paseo que intentámos alargar lo maximo posible para disfrutar de nuestro rápido encuentro mensual. Pero llegó el momento en que cada una debía tomar una dirección que le llevaría de vuelta a su casa, a su vida actual. Eran caminos opuestos. Las dos nos miramos y dijimos de no esperar tanto para vernos la próxima vez, y nos sonreímos con cierta amargura al ser conscientes de que esa era siempre la misma frase y, sin embargo, no volveríamos a vernos hasta el próximo mes. Así que volví a casa con esta canción en la cabeza.
Por los cambios (tanto buenos como no tan buenos), por aquellos que ya no están, por los que están pero no estarán, y por los que seguirán estando.