martes, 28 de febrero de 2012

SI TU ME CUIDAS, YO ME CURO.

Cuidar. Nunca me había planteado la importancia de esta palabra. Normalmente, cuando alguien hace referencia a "cuidar algo" pienso en bebés, en ancianos o en personas dependientes. Esos son los colectivos primordiales en mi cabeza que precisan de cuidados. Pero, ¿y el resto del mundo?

Hoy, en clase, hemos hablado sobre esto. La educación para el cuidado. ¿Nos enseñan a cuidar de nosotros mismos?, ¿y de los demás?, ¿nos sentimos cuidados?, ¿y cuidadores?

Nos hemos centrado en las relaciones de pareja para analizarlo, supongo que porque es algo que nos toca más de cerca a todos. La cuestión es que alguien ha dicho que el cuidado funciona como el amor dentro de una pareja: Uno quiere y otro se deja querer. Por tanto, uno cuida mientras el otro se deja cuidar.

No es así. El cuidado implica reciprocidad, como el amor. Yo te quiero, tu me quieres. Yo te cuido, tu me cuidas. No puede ser unilateral porque en el momento en que una persona no se sienta cuidada o querida, se alejará.

También hablábamos de la "ética del cuidado". Todos tenemos unos principios que se consideran universales respecto a qué es cuidar de una persona, sin embargo, cuando nos han puesto un caso práctico concreto cada uno ha sacado lo peor que lleva dentro. Como siempre, la teoría es preciosa, pero la práctica da miedo. De algo tan simple y tan básico como es el hecho de cuidar de alguien surgen los mayores problemas en las relaciones. No sabemos cuidarnos a nosotros y, como consecuencia, menos aún sabemos cuidar de los demás.

viernes, 24 de febrero de 2012

Puedes buscar el consejo de otras personas, rodearte de consejeros de confianza. Pero al final la decisión es siempre tuya, y solo tuya. Y cuando llega el momento de actuar estás completamente solo, con la espalda apoyada contra la pared. Y la única voz que importa es la que está en tu cabeza. La única que te dice lo que probablemente ya sabías. La única que casi siempre tiene la razón.

miércoles, 22 de febrero de 2012

viernes, 17 de febrero de 2012

ALARMA SOCIAL

"Unos peligrosos adolescentes andan sueltos por Valencia. Piden nosequé de una educación digna. Van armados de ideas y, lo que es más peligroso, piensan por sí mismos. Vayan con cuidado porque los podrían tener en sus propias casas."

Ayer me sentí orgullosa. No debe ir tan mal la educación en esta ciudad cuando personas de entre 12 y 17 años dejan las clases y salen a la calle para aclamar que no tienen todavía derecho a voto, pero que nadie puede acallar sus voces. Ni siquiera los policías que trataron de jugar con ellos al "arrancacebollas" mientras, de vez en cuando, aprovechaban para pegar alguna que otra patada.
El panorama es feo, sí. Pero la unidad que se empieza a notar entre ciertas personas, entre ciertos colectivos... da fuerza. Quizás la necesaria para que los que todavía no han entendido, despierten.

miércoles, 15 de febrero de 2012

ME LLAMO

Tengo un nombre muy común, en especial dentro de mi generación. De pequeña, crecí compartiéndolo junto con otras dos niñas, pero fui la única cuyo nombre no fue sustituído por ningún "mote", lo que me hizo tenerle más cariño aún por eso. Supuestamente el nombre en sí proviene del término latino "Laurius" y su significado es triunfo. Mi historia no tiene que ver con ningún triunfo, más bien todo lo contrario. Mi padre tuvo una discusión interna tras enterarse de que yo no iba a ser el niño que tanto deseaba. Supongo que finalmente tuvo que aceptarlo. Pero entonces, pensó que si iba a ser niña, quería llamarme Mar o Luna. La verdad es que nunca le he preguntado porqué. Sin embargo, salí con cierto aprecio hacia ambas. No puedo mantenerme alejada de una ni de otra. Finalmente, fue mi madre la que decidió cómo me llamaría, y así me quedé.

Muchas son también las canciones que hablan de personas, que las nombran. Yo, tengo una pequeña colección de canciones"propias".

La primera que conocí, por supuesto. Me la han cantado tantas veces que no me paré a escuchar la letra hasta hace relativamente poco. Nadie me la cantó a sabiendas.



La segunda que conocí me trajo bastante de cabeza. Se puso de moda una temporada, y me la cantaron tantas veces y me daba tanta rabia escucharla, que acabé odiándola. Parece ser que como cualquier otra moda, pasó. A pesar de eso, aún hay gente que me la recuerda de vez en cuando.



A continuación empezó mi fijación hacia los cantautores (manía heredada de mi padre, como la gran mayoría de mi genética). Tuve especial fijación por él, por sus letras... supongo que por el momento, las sentía como si fuesen mías. La historia es preciosa y en su voz todavía mas. Aún se me pone la piel de gallina cuando me sorprende entre las listas de reproducción.



Después, con la llegada de unas personitas de muy lejos a mi vida, aparecieron otras dos. Escuché repetidas veces las versiones que estos hacían antes de buscar las originales. No hay comparación, sintiéndolo mucho por los autores. La primera resultó ser un clásico desconocido por mí hasta entonces. La segunda, un tributo a la muerte de una famosa celebridad con la que comparto nombre (cosa que no sabía hasta que descubrí esta canción).




La última, acaba de llegar. La letra, directa y clara. Los acordes, tranquilos. La voz... lo admito, el acento catalán es una de mis debilidades (entre algunas otras).

http://www.goear.com/listen/c214f96/laura-roger-mas

Es bonito escuchar tu propio nombre entre tantos sentimientos, entre tantas historias vividas.
- Y tú, ¿qué soñabas?
- Es que no me acuerdo...

El barrio

martes, 14 de febrero de 2012

"Como cuando me dijiste que tu nunca te enterabas de nada hasta que no te lo decían claramente, y entonces yo te dije que te quería y tú dijiste "vale, ahora ya está claro".