viernes, 24 de febrero de 2012

Puedes buscar el consejo de otras personas, rodearte de consejeros de confianza. Pero al final la decisión es siempre tuya, y solo tuya. Y cuando llega el momento de actuar estás completamente solo, con la espalda apoyada contra la pared. Y la única voz que importa es la que está en tu cabeza. La única que te dice lo que probablemente ya sabías. La única que casi siempre tiene la razón.

miércoles, 22 de febrero de 2012

viernes, 17 de febrero de 2012

ALARMA SOCIAL

"Unos peligrosos adolescentes andan sueltos por Valencia. Piden nosequé de una educación digna. Van armados de ideas y, lo que es más peligroso, piensan por sí mismos. Vayan con cuidado porque los podrían tener en sus propias casas."

Ayer me sentí orgullosa. No debe ir tan mal la educación en esta ciudad cuando personas de entre 12 y 17 años dejan las clases y salen a la calle para aclamar que no tienen todavía derecho a voto, pero que nadie puede acallar sus voces. Ni siquiera los policías que trataron de jugar con ellos al "arrancacebollas" mientras, de vez en cuando, aprovechaban para pegar alguna que otra patada.
El panorama es feo, sí. Pero la unidad que se empieza a notar entre ciertas personas, entre ciertos colectivos... da fuerza. Quizás la necesaria para que los que todavía no han entendido, despierten.

miércoles, 15 de febrero de 2012

ME LLAMO

Tengo un nombre muy común, en especial dentro de mi generación. De pequeña, crecí compartiéndolo junto con otras dos niñas, pero fui la única cuyo nombre no fue sustituído por ningún "mote", lo que me hizo tenerle más cariño aún por eso. Supuestamente el nombre en sí proviene del término latino "Laurius" y su significado es triunfo. Mi historia no tiene que ver con ningún triunfo, más bien todo lo contrario. Mi padre tuvo una discusión interna tras enterarse de que yo no iba a ser el niño que tanto deseaba. Supongo que finalmente tuvo que aceptarlo. Pero entonces, pensó que si iba a ser niña, quería llamarme Mar o Luna. La verdad es que nunca le he preguntado porqué. Sin embargo, salí con cierto aprecio hacia ambas. No puedo mantenerme alejada de una ni de otra. Finalmente, fue mi madre la que decidió cómo me llamaría, y así me quedé.

Muchas son también las canciones que hablan de personas, que las nombran. Yo, tengo una pequeña colección de canciones"propias".

La primera que conocí, por supuesto. Me la han cantado tantas veces que no me paré a escuchar la letra hasta hace relativamente poco. Nadie me la cantó a sabiendas.



La segunda que conocí me trajo bastante de cabeza. Se puso de moda una temporada, y me la cantaron tantas veces y me daba tanta rabia escucharla, que acabé odiándola. Parece ser que como cualquier otra moda, pasó. A pesar de eso, aún hay gente que me la recuerda de vez en cuando.



A continuación empezó mi fijación hacia los cantautores (manía heredada de mi padre, como la gran mayoría de mi genética). Tuve especial fijación por él, por sus letras... supongo que por el momento, las sentía como si fuesen mías. La historia es preciosa y en su voz todavía mas. Aún se me pone la piel de gallina cuando me sorprende entre las listas de reproducción.



Después, con la llegada de unas personitas de muy lejos a mi vida, aparecieron otras dos. Escuché repetidas veces las versiones que estos hacían antes de buscar las originales. No hay comparación, sintiéndolo mucho por los autores. La primera resultó ser un clásico desconocido por mí hasta entonces. La segunda, un tributo a la muerte de una famosa celebridad con la que comparto nombre (cosa que no sabía hasta que descubrí esta canción).




La última, acaba de llegar. La letra, directa y clara. Los acordes, tranquilos. La voz... lo admito, el acento catalán es una de mis debilidades (entre algunas otras).

http://www.goear.com/listen/c214f96/laura-roger-mas

Es bonito escuchar tu propio nombre entre tantos sentimientos, entre tantas historias vividas.
- Y tú, ¿qué soñabas?
- Es que no me acuerdo...

El barrio

martes, 14 de febrero de 2012

"Como cuando me dijiste que tu nunca te enterabas de nada hasta que no te lo decían claramente, y entonces yo te dije que te quería y tú dijiste "vale, ahora ya está claro".

lunes, 13 de febrero de 2012

¿SOY ADULTA?

Hoy hemos empezado una signatura nueva, Bases diferenciales para la educación en personas adultas. La primera práctica que nos han mandado ha sido escribir en 10 minutos unas líneas reflexionando acerca de si nos consideramos adultos a nosotros mismos. Para complicarlo un poco, el razonamiento tenía que girar en torno a cinco aspectos: físico, psíquico (mental), de personalidad, afectivo y profesional. Conforme he empezado a escribir, he sabido que iba a ser un caos.

Lo del físico ha sido fácil, supuestamente no debería de crecer más y mi apariencia lleva sin cambiar demasiado unos cuantos años, así que supongo que este es mi aspecto "adulto" y que de aquí solo podré ir a peor (véase arrugas, piel flácida y demás). Siguiente punto: psíquico, puf. No creo que esté de psiquiátrico, pero a veces tengo razonamientos "desequilibrados", no demasiado lógicos o algún tipo de fantasía que correspondería más a una persona de 6 años que a una de mi edad. Vale, ya hemos pinchado en uno. Siguiente: personalidad. Esto es un desastre, porque debido a mi desequilibrio mental, mi personalidad también se tambalea de vez en cuando haciendo que ni yo misma llegue a entender porqué actúo de una determinada forma en situaciones concretas. Segundo pinchazo. ¿siguiente? Afectivo. De este mejor no le hablo a la mujer. Vale que ha dicho que no pongamos el nombre para sentirnos libres de escribir, pero creo que para una desconocida esto es pedir mucho, así que directamente me voy a declarar adolescente en estos tres últimos puntos, aún me falta mucho camino por recorrer. Profesional. Me considero responsable y esas cosas, pero aún ejerciendo mi profesión desde hace meses, son muchas las veces que me siento inútil o sin recursos, y es una mierda, porque mis fallos se reflejan en las personitas que tengo delante. Últimamente me he planteado mucho si de verdad sirvo para esto.

¿Conclusión? que me niego a leer esto en voz alta, eso por supuesto, y después...que más que adulta, me voy a declarar inestable.